La densitometría se suele utilizar para medir la densidad de los minerales en los huesos y de esta forma poder predecir el riesgo de fracturas.
Es un procedemiento totalmente indoloro y no requiere ni inyecciones ni sedación, ni ningún tipo de procedimiento invasivo. A diferencia de la medicina nuclear, tampoco requiere la ingesta de ningún preparado o una dieta especial.
Los pacientes en los que suele estar indicado realizar una densitometría son: